|
2003-03-14 - 1:32 a.m. THE GRAIN´S CULTURE STRIKES BACK
Una recomendación: si te ofrecen ir a ver una película llamada “Karate a Muerte en Torremolinos” hazte un favor y declina la invitación. Ya sé que sólo el título asusta, pero es que teniendo en cuenta el engendro audiovisual al que acompaña hasta parece bueno. Pero vamos, que sólo la van a estrenar en una sala en Madrid, así que es muy posible que nunca oigas hablar de ella. Mejor. ¿Qué a qué viene todo esto? Pues en parte porque echaba de menos mi faceta de crítico y en parte porque acabo de verla con Jorik rodeado de palomiteros, golosineros, frikies, jevilorros y pajilleros en general de esos que ni con treinta años abandonan su etapa adolescente. Cultura de grano tardía. Por lo menos he visto a Jorik y me he reído mucho, me ha contado cotilleos varios de la oficina y sobre todo uno que me preocupa: Moratilla se va a vivir con su novio Frank. No coments. De nuevo dos días sin escribir nada pero es que he tenido muchas emociones fuertes estos últimos días. Para empezar he cumplido uno de mis sueños eróticos, que era ver en vivo y en directo al pedazo de tío del anuncio de Lacoste que responde al nombre de Ian Lawless. Impresionante maromo. El encuentro no podía ser en otro marco como el de la sección de perfumería del Corte Inglés. Lujo y glamour a raudales. Mucha gente esperaba para verle: maricas con mariliendres, maricas dependientes del establecimiento, marujas dependientas del establecimiento, adolescentes salidillas y viejas perdidas que cuando ven una cola o regalan algo se plantan allí como setos para ver al “artista” de turno. Ana y yo lo vimos llegar de lejos, muy alto, con guardaspaldas y todo (ya me dirán ustedes para que coño necesita guardaspaldas un tío que sólo es conocido por enseñar el culo en un anuncio) y como queríamos verlo de cerca nos metimos en medio del barullo hasta acabar rodeados de adolescentes de esas que se ven en los vídeos de OT, aquellas que lloran cuando tocan a Brisbal y que incluso están dispuestas a morir arrastradas por el taxis que lo transporta. Ver para creer. Total, que allí estábamos los dos dejándonos llevar por las hormonas del momento cuando pudimos asistir a uno de los momentos más felices de mi vida: ver a una fan llorando y tiritando a mi lado, pegada a mí, a escasos centímetros mientras sus amigas me miraban con cara de odio por reírme de ella. Era una de esas increíblemente feas vestidas con chándal y polo y con la carpeta forrada del sujeto en cuestión, esas coletudas que van con sus cámaras de fotos regalo de la primera comunión intentando salir abrazadas a su ídolo. El caso es que Ian se les acercó después de que ellas gritaran eso de “alcanfor” ( significa acércate en Inglés de Getafe) y dio dos besos a la que debe ser la presidenta del primer club de fans de un tío cuyo nombre no saben pronunciar y, lo que es más grave, ni siquiera saben. Y allí, en ese preciso instante, y mientras le firmaba en la carpeta la mostrenca en cuestión se puso a tiritar, a ponerse la mano en la boca, a llorar y a repetir miles de veces eso de “tía, tía, tía” al tiempo que Ana y yo asistíamos al espectáculo sin dar crédito. El mundo cambia, las fans de la “cultura del grano” no. El caso es que estoy preocupado porque creo que se me ha pegado algo de ellas. Y eso que pensaba que estaba curado de fanatismos. Pero a ver, si yo no soy tío de protuberancias sebáceas en mi piel, ¿por qué me ha salido un pedazo grano en mitad de la frente?. Por pajas no es, así que ya me dirás. A la próxima voy con masacarilla como Michael Jackson para que esas indeseables lectoras de la superpop no me peguen nada. Y hablando de pegar, eso es lo que tengo ganas de hacer con más de una profesora de la facultad, sobre todo con las de optativas y libres configuración. Estoy maldito, me han echado el mal de ojo de las OPLC porque no apruebo ni una. Hartito estoy. Tanto que por no romper lo primero que tengo a mano me tengo que ir al GYM a soltar adrenalina como un “musclecrazy” cualquiera. Y así tampoco se solucionan las cosas, joder!!! A ver que pasa en Junio porque si sigo así pierdo la apuesta y David se libra de comerme la polla. IMPORTANTE: al final parece que lo de Loli Álvarez era un montaje, pero lo que es la actualidad informativa que el suceso de sus cuernos ya ha sido sepultado por la supuesta paja de Yola Berrocal a Dinio en un autobús. Verdad o no, a mi me da mucha pena ver llorar a Yola por haber hecho una Gayola. Ni que fuera la única. AHHH, y para únicas María, que ya ha vuelto de su periplo londinense y me ha prometido una juerga padre el viernes. Espero que sea verdad, amor.
|